Puerta de Alcalá - Madrid - 29 de diciembre de 2007
Lo peor del cambio de hora es salir de noche del trabajo, y perderme los atardeceres, los ocasos, los cielos afiebrados de Madrid. Caminar hacia casa como en un túnel, escudriñar sin fe un firmamento sin estrellas.
Padece Alzheimer, esa enfermedad terrible, que va borrando reseteando la memoria, y los recuerdos.
Pero algunos quedan como hilos deshilachados, como cuentas pendientes de resolver, y es doloroso ver el intento por desmarañar la madeja, la lucha por descifrar el pasado, por reconocer la realidad y el presente. Duro responderla con un silencio, cuando pronuncia las dulces palabras que le nombran...
LAS DULCES PALABRAS QUE LE NOMBRAN
Cuando la memoria es una maraña
con muchos de sus hilos descosidos,
los recuerdos juegan a ser olvidos
y el olvido es una tela de araña.
Lo que le dicen le suena a patraña
confunde lo soñado y lo vivido,
flota como madero en mar perdido
como anzuelo sin pescador ni caña.
Con empeño ella tira del hilo
de una ausencia que ahora le atormenta,
hueco palpable de silencio y sombra,
y cada respuesta la deja en vilo,
e insistente repite como autómata
el eterno vocablo que le nombra.
Madrid 19 de julio de 2012
HAIKU
Anda el recuerdo en lucha de gigantes contra el olvido.
Madrid 28 de octubre de 2012
Ayer, fui a ver a mis sobrinos, Lucas el mayor, es un niño que a sus tres años muestra una inteligencia viva, una férrea independencia, y una asombrosa riqueza en el vocabulario, y capacidad de razonar.
Me estuvo contando subido sobre mis rodillas, su viaje a París, y como la jefa de las azafatas del vuelo, le invitó a pasar a la cabina del piloto, y a sentarse en el asiento a los mandos.
Fantaseamos con el niño, diciendo que cuando fuera mayor, sería piloto, y nos llevaría a París, y nos dejaría entrar en la cabina del piloto.
A él toda esa fábula y película le parecía entusiasmar, mientras su padre y yo comentamos que en esta vida no hay como ser niño.
De pronto dijo, ¡NO!, yo de mayor no voy a ser piloto, ¿y que vas a ser pues?, le preguntamos intrigados por la afirmación tan rotunda que hizo, y dijo:
Yo de mayor quiero ser niño...
¡En fin nos quedamos patitiesos y encantados!, ¡ojalá no pierda el espíritu infantil!, ese espíritu puro donde cabe el asombro, la sorpresa, la valentía, donde no hay barreras, ni razones, donde todo es posible y por estrenar.
Así que las cosas claras, y el chocolate espeso, como cuando le dice a mi madre: Abuela Julia dame un poquito mucho de chocolate...
Era una tarde ocaso color violeta, y una algarabía de pájaros y una quietud de veleta. Era una tarde de verano con acordeones de fiesta, y una plaza de pueblo y una insondable tristeza. Había filo en las palabras y un silencio de tormenta, era un ir para no regresar y una puñalada de ausencia. Era sólo una tarde, ocaso color violeta, y cuando enmudecieron las aves, nació una luna muerta….
Cuando era más joven, la vida era un amplio horizonte soleado, tanto así, que hacían falta varios miles de millones de miradas para contemplarle de una vez, y aún así no le veías las esquinas.
Ahora el horizonte se ha estrechado un tanto aunque sigue siendo inabarcable a la mirada, el sol ha perdido algo de su fuerza y las nubes a veces resultan un tanto condenatorias.
Sin embargo no hay nada resuelto ni es tiempo de escribir autobiografías. Y es que ¡queda mucha cera por arder todavía!.
(O eso espero por lo menos...).
Madrid 13 de septiembre de 2012 (día de mi 46 cumpleaños).
Este verano acudimos un día a Ávila a solucionar cierto papeleo administrativo, entre el vuelva usted más tarde y el vuelva usted mañana, nos dedicamos a hacer un poquito de turismo por la ciudad, pues pese a pasar a menudo por ella, apenas si nos detenemos a disfrutar de todo el patrimonio con el que cuenta.
Lo bueno que tiene Ávila es que se puede ir a casi todos los sitios andando, y en el camino además es fácil encontrarse varias veces con las mismas personas, en uno de esos "ires y venires", me fijé en el nombre de esta calle, y no pude resistir la tentación de hacerle una foto al rótulo.
¿Quien decidirá el nombre de las calles?, muchos son nombres de ciudades, de personas, de acontecimientos, ¿pero este...?, espero que alguien me aclare las dudas algún día.
Ávila 20 de agosto de 2012
PASEO DEL EMBOBADERO (ÁVILA)
Que alguna mujer u hombre
diga el motivo verdadero,
del cambio de nombre,
del paseo del embobadero.
Que cuenten lo que embobaba
a niños damas o caballeros,
y si aquello justificaba
el cambio de callejero.
Tengo una teoría, que no callo:
¿es por caché de empadronamiento?,
pues suena mejor: vivo en el dos de mayo,
que en el paseo del abobamiento...
Este soneto le he escrito para dedicárselo a Mary el próximo 22 de julio festividad de La Magdalena.
Yo no estoy muy puesta en historia sagrada, y de las múltiples versiones que dan sobre la figura de la Magdalena, prefiero quedarme con la de la mujer de carne y hueso, débil y fuerte, y con la fantasía de una historia de amor, de la que poco se sabe, y si se supo y fue real, ha sido debidamente tapada por interpretes de la historia con un grado elevado de machismo y misoginia, y un cierto puritanismo rancio.