Al hilo de las oposiciones a maestro, me sorprende mucho el aluvión de suspensos a causa de las faltas de ortografía.
Yo estudié EGB, en aquellos tiempos nos inflaban a dictados, nos suspendían con tres faltas de ortografía fuera el examen de lo que fuera, y nos hacían leer muchos libros, de hecho esto último es lo que agradezco más que nada, amén de mi padre que nos llenó la casa de libros.
Tal vez por eso sufro con cada falta ortográfica, tal vez por eso me gusta escribir las palabras completas, odio las abreviaturas, odio los emoticonos, no uso emoticonos, si quiero dar emoción, pongo puntos suspensivos, interrogantes o signos de admiración.
Y no digo que soy perfecta, porque a veces se me cuela o se me extravía alguna hache, bailo la jota con la ge, la uve no me suele dar problemas, y la be no se me despinta nunca, y a veces, a veces, tengo que consultar alguna palabra, su modo de escribirla o su significado.
Los móviles, la confianza en los correctores, la poca lectura, la menos escritura a mano, tienen mucha culpa de esta deriva.
Y mira que es dificil:
Hes hincreivle, q hopositores ha desenpeñar hel majisterio, ze hescandalizen, Xq les kaiga 1 kate x poné fartas de hortografía. Hes pa hecharse ha rreir i yorar hal mizmo tienpo.
