domingo, 19 de diciembre de 2010

MI ABUELA


La mujer que tiene a la niña rubita en brazos (mi madre), era mi abuela Ene, a su lado está Tia Juanilla, su cuñada la hermana de mi abuelo Segundo. La foto debe ser de 1942 aproximadamente.
Hoy mi abuela hubiera hecho 97 años, se fue con 75 años una noche de junio, sin previo aviso, de repente, dejándonos un dolor que aunque amortiguado por el tiempo, aún pervive.
Como su recuerdo....
No es extraño si se tiene en cuenta que mis hermanos y yo, nos hemos criado con ella mientras nuestros padres trabajaban.
Era una mujer muy animosa, muy de los suyos y muy flamencona y echá p´alante. Con mi abuelo hacía buena pareja, los dos de armas tomar, y más buenos que el pan.
No recuerdo verla enferma (sólo le dolía la cabeza y andaba con el optalidón), nunca la vi llorar, nunca la vi enfadada de verdad, (sólo cuando se ponía sería si nos portabamos mal), recuedo tantas cosas que tendré que escribir otro post.
Hoy quiero recordarla con unos versos que escribí hace dos años para ella, y en su memoria que es la mía.
¡Va por ti abuela!, ¡te quiero!.

Hay veces que me asalta tu recuerdo,
me muerde me clava sus dientes
no todo lo cura,.falla...,
la tirita del tiempo.
Mano guía de niñez
asidero adolescente,
mi primera orfandad
siempre será tu muerte.
Y hoy quisiera ser
de nuevo aquella niña,
que descubría que el moño
era la cárcel de tu pelo,
que nunca te vio llorar
rara vez el ceño fiero.
Gigante de los espacios
segura firme valiente,
a tu lado se esfumaban
los terrores y los miedos.
Desde tu marcha
se quedó sin cuerda
tu reloj “campano”,
y las ondas están perdidas
sin el dial de tu radio,
mudos, desiertos de voz
aquellos tus vocablos,
¡como nos reímos
aún al recordarlos...!
¡¡ odiar la sopa !!
lo peor de tu herencia
y es que nunca fuiste
una buena cocinera.
Y a veces si estoy sola
y tu recuerdo me abraza,
vuelvo por mi nostalgia
a ser aquella niña,
que a la luz del candil
cantaba la catripola,
refugiada en tu halda.


Gigante de los espacios
tu vacante nadie llena.



domingo, 5 de diciembre de 2010

BÚSCAME

 
Cartel, museo Academia de Bellas Artes de San Fernando - Madrid 
 Búscame,

en el sueño despierto
que vela mis noches,
en las manos invidentes
luz preciosa de los ciegos.

En la tormenta de verano
aroma a tierra mojada, barro,
en el caminar de tus pasos
en la sonrisa perenne del árbol.

En las plegarias sin salmos
sin incienso ni retablos
versículos secretos,
tributos a dioses paganos.


Búscame,

al abrigo de las penas
y el llanto sin consuelo,
en el galope sin freno
de la sangre por mis venas.

en las paces y las guerras
que desatamos y nos atan,
como zarcillos que se anudan
en pared de enredadera.

en lo que digo y me callo
en la realidad y los cuentos,
búscame donde te encuentro
encuéntrame donde te hallo.

(A Jóse, 21 de junio de 2.009) Madrid

SUEÑOS A LA DERIVA

Dice esa canción de Sabina, (peces de ciudad), que me gusta tanto: "y desafiando el oleaje,  sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez mi corazón de viaje..."

Es hora de partir...hacia donde navegan los sueños...

 
El Gamellón, río Alberche, La Vega 21 de agosto de 2010

 En una hoja en blanco
ella escribió sus sueños
fabricó con ella un barco
para que llegaran muy lejos.
Sin velas, remos ni jarcias
con el empuje del agua y el viento,
le vio partir desde la orilla
sin destino ni puerto.
Más allá de la sierra y el río,
donde nadie recuerda
que habita el olvido
entre naufragios de piedra.

(Madrid 25 de noviembre de 2010) 









lunes, 22 de noviembre de 2010

DESPRENDIMIENTO: POR OTOÑERÍAS

Foto hecha en La Vega (Ávila) 30 de octubre de 2010


En el breve instante
previo a llegar al suelo,
la brisa suave mece,
ya mi ligero cuerpo,
el sol que me abrasó
ahora tierno me acaricia:
susurra:¡no tengas miedo!,
¡buena suerte en la otra orilla!.
Y se agolpan en mi memoria
días de calma noches sin luna,
temporales de viento y lluvia
en los que bailé hasta la locura,
los susurros con mis hermanas
y los pájaros de todos los días,
el brillo verde de mis venas,
mi sangre de clorofila.
Reflexiva tranquila,
(¡esto no puede salir mal!)
con ancestral sabiduría
me dejo mecer hasta el final,
y llego a mi nuevo hogar
¡me invade la ternura!
sobre húmeda manta
me acuesto con dulzura,
y mientras me alcanza el sueño
me siento feliz y dichosa,
de haber disfrutado tanto
de mi vida como hoja.
Pero llega el momento de volver,
a ser de nuevo tierra,
esa que siempre fui...
la hoja que siempre seré.









viernes, 19 de noviembre de 2010

AUTOBIOGRAFÍA DE UN BESO

Hubo una vez un beso, que me paró los pilares del tiempo con el que intuí, o pude por un momento rozar, saborear, conocer la eternidad. Desde entonces camino al borde del abismo sin miedo y sin reloj.

A J. por los abismos
Vida, muerte amor ahí quedan...


 Nací en un abismo de labios
ávidos por la sed y la hambruna,
de mis padres la lujuria y el deseo
probablemente una noche de luna,
me amamantó la pasión
huracán sin amo ni gobierno,
fui suspiro de azahares ciclón,
pulso, latido, alimento.
De mi vida fugaz y leve
dejo por testamento,
un instante pleno y breve,
donde quedó inmóvil el tiempo.

(Madrid 15 de Noviembre de 2010)

viernes, 12 de noviembre de 2010

NOVIEMBRE


Paisaje marino nublado - Gerhrad Ricther (1969)

Noviembre de calles mojadas
por besos húmedos de lluvia
de brisa de hojas muertas
de incertidumbre de luna,
de cielo acerado
sin nubes de cuna
de besos de plomo
de escarcha en las dudas.
Aprendiz de invierno
frío y nocturno
con ojos de ciego
triste y taciturno.

(Madrid 8 de noviembre de 2010).

Así se me representó Madrid esa tarde después de salir del trabajo. Noviembre no me gusta mucho, es un mes como muy sombrío, muy baldío.

El cuadro evidentemente no tiene que ver con la ciudad, (Madrid no tiene mar...), pero de algún modo recrea el ambiente en general gris y frío que tiene Noviembre.
Ese cuadro, le vi esta primavera en una exposición sobre Monet. De gran formato, me dejó impresionada, le visité un par de veces, por el puro placer de sumergirme en esas aguas tan frías y de perderme en su marea más allá de su horizonte.   

viernes, 22 de octubre de 2010

MI NIÑO TORRES

A veces, mi chico cuando no coincidimos en el día por motivos laborables, me deja notitas avisos con esta u otra recomendación, o este u otro recado.
Algunos son escuetos, como: "tienes piña en la nevera", o "acuérdate de llamar a no se quien", otras veces se estira, y me pone lo que yo digo notitas con corazón, en que me manda un beso, o me hace algún cariñín.
Casi todas las tengo guardadas en alguna carpeta perdida pendientes de archivar, he pensado incluso en enmarcarlas a modo de collage, porque algunas vienen con dibujitos.
Y a veces, mi chico riza el rizo, y si no como a mediodía con él, y no le da tiempo a fregar, le da por montarme, en la pila del fregadero, los cacharros uno encima de otro, en peligroso equilibrio, a modo de torre.
No niego que me hace gracia, porque se las curra, ¡vaya que si se las curra!, encima las suele rematar con alguna sorna, pero también me da mucha rabia, porque no me queda otra que desmoronarlas, porque de otra manera imposible de fregar. 
Y cuando le veo después de la fechoría el se parte de risa y yo le juro venganza.  
Por todo ello:

MI NIÑO TORRES
Alza mi niño sus torres
en mitad del fregadero
vasos, ollas, tenedores,
fraguan sin cemento.
Casi siempre las corona
al detalle y con un beso
(y aunque me rabia...),
¡tu sonrisa! dice: ¿no vale eso?.
Y desmorono el invento
jurando venganza
que arrieritos somos
en estas batallas,
y se la lío con el zumo
o le boicoteo el pijama
no hay heridos a lo sumo
algún golpe con la almohada,
y entre besos firmamos la paz
que es por todos bien sabido,
que torres mucho más altas
son las que han caído.