Veinticinco
inviernos, fiel al volante
marcando
el ritmo de la cuarenta y cinco,
entre el frenazo el bache con ahínco,
siempre sereno, siempre hacia adelante.
Bajo
el sol y la lluvia tripulante,
mil kilómetros de rosas y vino,
de Legazpi hasta cuatro caminos,
de la ciudad su mejor navegante.
Mil rostros suben bajan y se alejan
testigos de tu hacer en el camino,
rodaje en el corazón te dejan.
Bodas
de plata cumple tu destino,
veinticinco años que al pasar festejan
el noble ejemplo de tu trabajo digno.
entre el frenazo el bache con ahínco,
siempre sereno, siempre hacia adelante.
mil kilómetros de rosas y vino,
de Legazpi hasta cuatro caminos,
de la ciudad su mejor navegante.
Mil rostros suben bajan y se alejan
testigos de tu hacer en el camino,
rodaje en el corazón te dejan.
veinticinco años que al pasar festejan
el noble ejemplo de tu trabajo digno.

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